La resina, una sustancia natural extraída de los bosques, el oficio de resinero o sus aplicaciones en productos como cosméticos, adhesivos, pinturas e incluso farmacéuticos, son grandes desconocidos para la sociedad.
También sus beneficios ambientales para la fabricación de plásticos biodegradables y el impacto positivo de su extracción en la conservación y gestión sostenible de los bosques.
Este recurso estratégico para potenciar el desarrollo económico y social de las zonas rurales, y a la vez proteger el entorno, también se enfrenta a dificultades debido a gigantes como China o Brasil que inundan Europa de resinas sintéticas fabricadas a partir de hidrocarburos.